La medición inductiva del caudal, también conocida como medición magnético-inductiva del caudal, es un método de medición basado en el principio de la inducción electromagnética para medir el caudal de líquidos conductores de la electricidad en tuberías. Se genera un campo magnético y cuando el líquido fluye a través del campo magnético, se induce una tensión que es proporcional a la velocidad de flujo del líquido. Este método se utiliza a menudo en el tratamiento de aguas y aguas residuales, ya que es preciso, robusto y adecuado para líquidos agresivos o contaminados. Una ventaja de la medición inductiva del caudal es que no hay piezas móviles en el tubo de medición, lo que permite realizar mediciones de bajo mantenimiento.